Aquí estoy otro día.
Acabo de volver de la pausa del café y se me metido una añoranza tremenda en el cuerpo. Será la puta primavera que, entre lluvias y soles, se anuncia y no solo en el Corte Inglés. Si tuviese veinte años y granos en la cara sería normal sentirme así, entre perdida y frustrada, pero Nadia soy adulta y ya he vivido lo suficiente como para no dejarme arrastrar por emociones que desembocan en caminos cortados.
¿Sabes que envidio tu situación por difícil que pueda parecer? Vives de verdad, mientras que la mayoría, con suerte, funcionamos en piloto automático.
Uffff qué triste me está saliendo este correo, y tampoco estoy tan mal. Anoche tuve cena de cumpleaños y lo pasé estupendamente, pero es que hacer, salir, moverme no me basta para acallar este pitido sordo que parece querer avisarme como si se tratase de una alarma interna.
Venga… cuéntame cosas de tu vida, de tus gotitas de agua que van camino de ser dos bellezas, de Pablo también si no te duele, y de ese hombre que está dando la vuelta a todo tu mundo.
Y loca mía si te vas Milán, Londres o California no dejes de contar conmigo que, aunque no tengo ni idea de diseño algo podría hacer, aunque sea bulto, por ahí, que estoy harta de abogados, sus señorías y pleitos varios.
Besos a los que les voy a aplicar manteca de karité (¿has visto como de beauty entiendo?) porque salen de una boca irritada jajajaja.
Que no somos ná, ya lo digo y lo repito, ná de ná.
Diana.
Otro día que no somos ná pero lo intentamos.
Tienes un claro síntoma de asténia primaveral, es como el síndrome postvacacional, en resumidas cuentas, que el cuerpo no tiene ganas de ná. También entiendo que después de lo de Julián, una se queda así, chafada, como esperando que termine de llover para poder tender la ropa. Aunque recuerdo que me comentaste algo sobre una chispa, cuando quieras soy toda ojos.
¿Te imaginas de haber aceptado el puesto en Milán?
Seríamos la bomba!! La verdad es que el mundo de la moda es muy apasionante, cargante en algunas ocasiones, pero merece la pena. A tí siempre te gustó el papeleo, de letras, amiga mía, de letras.
Mis gotas de agua... qué te puedo contar??? Las adoro, son la razón de mi vida, por ellas sacrifico muchas cosas, tú me entiendes. Algún día quedaremos todas juntas para que las conozcas en persona, pronto entrarán en esa edad tormentosa, que llevará a preguntarme si hice bien o mal en rechazar la propuesta de Milán.
De Pablo…, después de once años juntos, desapareció el amigo cómplice, dando paso a un padre o a un compañero de piso, se acabó las emociones, la pasión, queda ese cariño que se le tiene a la persona con la que compartes un día a día, pero... ¿dónde está el amor? No lo encuentro ya.
Esta aventura, me está aportando el oxígeno que necesito, es volver a abrir una ventana. Soy consciente de que no va a ningún sitio esta carretera comarcal, pero estoy disfrutando del paisaje, veo mares, nubes, cielos azules.
Bueno, no quiero ponerte los dientes largos, sé que todo llegará y tu momento está por llegar, amiga mía.
Besos con mucho cariño, para la entendedora de belleza, jajajaja
Nadia.
Tienes un claro síntoma de asténia primaveral, es como el síndrome postvacacional, en resumidas cuentas, que el cuerpo no tiene ganas de ná. También entiendo que después de lo de Julián, una se queda así, chafada, como esperando que termine de llover para poder tender la ropa. Aunque recuerdo que me comentaste algo sobre una chispa, cuando quieras soy toda ojos.
¿Te imaginas de haber aceptado el puesto en Milán?
Seríamos la bomba!! La verdad es que el mundo de la moda es muy apasionante, cargante en algunas ocasiones, pero merece la pena. A tí siempre te gustó el papeleo, de letras, amiga mía, de letras.
Mis gotas de agua... qué te puedo contar??? Las adoro, son la razón de mi vida, por ellas sacrifico muchas cosas, tú me entiendes. Algún día quedaremos todas juntas para que las conozcas en persona, pronto entrarán en esa edad tormentosa, que llevará a preguntarme si hice bien o mal en rechazar la propuesta de Milán.
De Pablo…, después de once años juntos, desapareció el amigo cómplice, dando paso a un padre o a un compañero de piso, se acabó las emociones, la pasión, queda ese cariño que se le tiene a la persona con la que compartes un día a día, pero... ¿dónde está el amor? No lo encuentro ya.
Esta aventura, me está aportando el oxígeno que necesito, es volver a abrir una ventana. Soy consciente de que no va a ningún sitio esta carretera comarcal, pero estoy disfrutando del paisaje, veo mares, nubes, cielos azules.
Bueno, no quiero ponerte los dientes largos, sé que todo llegará y tu momento está por llegar, amiga mía.
Besos con mucho cariño, para la entendedora de belleza, jajajaja
Nadia.

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